Habéis organizado vuestra boda con mimo. Ahora toca entregársela a alguien para poder vivirla.
Para quién es
Para parejas que han disfrutado organizando su boda y lo tienen casi todo cerrado, pero saben que el día B no pueden estar en dos sitios a la vez: recibiendo a los invitados y, al mismo tiempo, pendientes de que el catering llegue, las flores estén en su sitio y la música empiece cuando tiene que empezar.
El problema que os quitamos de encima
El día de la boda, alguien tiene que dirigir. Si ese alguien sois vosotros, vuestra madre o vuestra mejor amiga, hay una parte de la boda que esa persona no vivirá. Nosotras tomamos el relevo en la recta final: revisamos lo que habéis organizado, atamos los cabos sueltos y el día B respondemos nosotras — de los tiempos, de los proveedores y de los imprevistos.
Qué incluye
- Reunión de traspaso: revisamos juntos todo lo organizado.
- Comprobación de contratos, horarios y necesidades de cada proveedor.
- Cronograma detallado del día y guion de la ceremonia.
- Coordinación de montaje en la finca o espacio.
- Dirección del día completo: proveedores, tiempos, protocolo e imprevistos.
- Un único teléfono al que llamará todo el mundo ese día — y no será el vuestro.
Cómo trabajamos
1. Nos contáis cómo está todo y en qué punto os encontráis.
2. Revisamos cada acuerdo y detectamos lo que falta por cerrar.
3. Preparamos el cronograma y lo compartimos con cada proveedor.
4. El día B llegamos antes que nadie y nos vamos cuando todo está contado.
Lo que no os vamos a prometer
No rehacemos una boda entera en una semana ni respondemos de acuerdos que no se puedan revisar. Lo que sí hacemos: deciros con honestidad, en la reunión de traspaso, qué está sólido y qué conviene reforzar — antes de que sea el día B quien lo diga.